Torreón Los Canelos

Fuente: Consejo de Monumentos Nacionales de Chile

En las esquina de las calles General Lagos y Yerbas Buenas en la ciudad de Valdivia, capital de la región de Los Ríos al sur de Chile, existe un monumento histórico que data de los años 1774, es el Torreón Los Canelos.

El Torreón Los Canelos es una de las tantas construcciones defensivas levantadas por el Imperio Español en la zona sur de Chile. Los que tras la derrota española sufrida en Curalaba en el año 1598 y la destrucción de todas las ciudades del Imperio ubicadas al sur del río Biobío, se volvieron parte fundamental de la Guerra Defensiva contra los Mapuches.

En los enclaves españoles que sobrevivieron en la zona sur, localizados en Chiloé y Valdivia, la construcción de fortificaciones se convirtió en una de las principales prioridades de la corona española, esto debido a la constante amenaza que vivían tanto debido a los ataques indígenas como al acecho de naves francesas, inglesas y holandesas que amagaban la posición española.

El Torreón de los Canelos es uno de los vestigios que sobrevive de la antigua fortificación española. Fue construido luego de que en 1645 el Virrey del Perú y Marqués de Mancera, Pedro de Toledo y Leiva, enviara a un contingente de 900 hombres comandados por su propio hijo a refundar y fortificar la ciudad, destruida por los indígenas en 1599 y casi tomada por la expedición holandesa de Hendrick Brouwer y Elías Herckmans en 1643, cuando se aliaron con los indígenas de la zona. Primero fueron erigidos los fuertes de Mancera, Amargos, Corral y Niebla, y sólo luego de un paulatino repoblamiento español fue refundada la ciudad en su sitio original en 1647.

Los fuertes de Valdivia, además de los de Chiloé, se transformaron en los últimos enclaves españoles durante la Guerra de la Independencia, siendo infranqueables hasta 1820, cuando las tropas patriotas de la nueva República tomaron la ciudad. Junto al Torreón Picarte, el Torreón Los Canelos fue declarado Monumento Histórico en el año 1926. En la actualidad ambos son parte de los vestigios que sobreviven de la antigua Valdivia fortificada.

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